¿Cómo funcionamos?

La Asociación Jardín Pirata se define como una “comunidad de aprendizaje horizontal e independiente”, donde se practica la pedagogía vivencial, de forma heterodoxa, bebiendo de múltiples tendencias y autores, dentro de los campos de la enseñanza libre. Esta formado por criaturas, pedagogxs y familias.

El grupo de padagogxs (Equipo Pedagógico) es el encargado de acompañar los procesos de desarrollo y aprendizaje de las criaturas, respetando sus ritmos, inquietudes y capacidades durante las mañanas “piratas”, para luego valorar, en las “reuniones de Equipo” dichos procesos, tanto grupales como individuales.
Las familias se integran en la Asociación, realizando y cubriendo toda la logística necesaria para poder desempeñar, en óptimas condiciones, las mañanas piratas.

También existe una figura de acompañamiento familiar, integrada en el Equipo Pedagógico, encargada de realizar un seguimiento del sistema familiar si los procesos de una/s determinada/s criatura/s así lo demandan, bajo la óptica del Equipo Pedagógico.

Juntxs, nos organizamos de forma igualitaria y asamblearia, recorriendo un camino que, poniendo como foco a las criaturas y su desarrollo, nos permite obtener un crecimiento integral de todo el núcleo familiar.

Funcionamiento organizativo en el Jardín Pirata

Toma de decisiones: asambleas organizativas

El Jardín Pirata toma sus decisiones de carácter logístico y estructural mediante la Asamblea, que esta compuesta por lxs socixs de colectivo, estos son familiares y acompañantes, sin realizar distinción practica de ambos sujetos.

Se realizan en torno a 4/5 asambleas por curso. Las primeras serán con el objetivo de planificar las tareas a realizar durante el curso, aprobando los diferentes planes anuales de las comisiones que realizan sus funciones en distintas áreas de trabajo.

Las Asambleas a mitad de curso tratan temas pendientes o que surgen durante la cotidianidad del colectivo, para acabar tratando, en torno a mayo/junio el presupuesto de cara al curso de próxima entrada.

Las decisiones se toman por consenso, siempre que sea posible.

También existe la posibilidad de la toma de decisiones vía internet, cuando son temas de poca trascendencia organizativa o emocional. Sin embargo, por esta vía, cualquier socix tendrá derecho a solicitar que dicha decisión se tome en Asamblea ordinaria.

Las comisiones de trabajo

Para llevar a cabo la realización de los mandatos ejercidos por la Asamblea, el Jardín Pirata se organiza por comisiones de trabajo.

Estas comisiones realizan un plan de acción anual, por el cual se acuerdan, con las aportaciones del resto de socixs, las que serán sus tareas durante el curso, dotando así de gran autonomía a las propias comisiones y rebajando, como consecuencia, el número de Asambleas a realizar.

Las comisiones están integradas por lxs socixs del Jardín Pirata y su duración en el tiempo es indefinida, pues se considera que realizan trabajos periódicos tanto a corto, como a medio y largo plazo.

Las comisiones son rotativas. Es decir, las personas que las integran deben cambiar cada cierto tiempo de comisión, cuidando siempre dar continuidad al trabajo realizado con anterioridad.

Los grupos de trabajo

Integrados por cualquier socix del colectivo, surgen para resolver un problema concreto y tienen una durabilidad determinada en el tiempo.

Toma de decisiones de carácter pedagógico: la comisión pedagógica

Las decisiones en cuanto a las diferentes formulas de acompañamiento las toma del Equipo Pedagógico, integrado en la Comisión Pedagógica, aunque siempre con la escucha abierta hacia las inquietudes tanto familiares como de las criaturas que componen el Jardín Pirata.

Las Asambleas Pedagógicas

Son reuniones de carácter pedagógico donde se tratan temas variados, como inquietudes o dudas familiares, actualidad de lo acontecido durante el acompañamiento de las criaturas o temas formativos sobre como abordar cuestiones diversas de cara a la educación de nuestras criaturas como los limites, responsabilidades, relaciones sociales etc.

El Acompañamiento familiar

La figura de acompañamiento familiar se encarga de “extender” los procesos de una determinada criatura hasta su núcleo familiar o responsables dentro del colectivo.

Existe el compromiso familiar de acudir a este tipo de acompañamiento si desde el Equipo Pedagógico se estima necesario. También se podrá solicitar de manera voluntaria.