El Pirata entierra la sardina

El pasado miércoles no fue un día de invierno habitual: según el calendario pirata se celebraba el entierro de la sardina.


Descargar la leña fue el chispazo que sacó al patio a todas las peques, dispuestas a seguir el plan de la sardina.
Aquel pescado de papel navegó por los vientos huracanados hasta terminar formando parte de las brasas de la barbacoa de pequeños y mayores. Y Batman conoció a la vieja del visillo, que lamentaba la muerte del pescao 
entre el jaleo y las risotadas.


Con excusa o sin ella: barbacoa.

 

IF