Aprendizaje Natural

Puesto que creemos y confiamos en la capacidad innata del ser humano para buscar y construir por sí mismo aquellos aprendizajes que necesitará para la vida, nos parece imprescindible comenzar definiendo los dos términos que de alguna manera distinguen un ambiente infantil vivencial de uno escolar: educación y aprendizaje. Entendemos por EDUCACIÓN un acto unidireccional, en el que son necesarios un enseñante y un alumno: siendo el enseñante el depositario del conocimiento y el encargado de su transmisión, así como de establecer los ritmos, herramientas y estrategias a utilizar; y siendo el alumno el receptor de la información y asimilándola desde el exterior. Es por tanto un proceso disciplinar que va de fuera a dentro. Del otro lado, entendemos por APRENDIZAJE un acto multidireccional, que surge cuando el momento evolutivo y la motivación interna del individuo lo impulsan a buscar y asimilar el nuevo conocimiento o destreza, según el ritmo y las estrategias que cada cual requiera. Es por tanto … Seguir leyendo…

El Contexto

Miramos los espacios educativos a los que estamos acostumbrados, y vemos que no se adecuan a los cambios que está viviendo nuestra sociedad. Pensamos que se trata de una escuela obsoleta y desfasada, que trata de modernizarse pero incapaz de desprenderse de anticuados planteamientos que se lo impiden: espacios y tiempos rígidos; agrupaciones masivas y homogéneas; calificaciones excluyentes y etiquetantes; valor del esfuerzo como sacrificio; importancia de lo mental frente a lo físico, experimental y emocional; … Nos parece que esta no es una escuela para la vida, sino una escuela al servicio de los poderes públicos o religiosos. Aunque esta realidad se la cuestiona cada vez más gente, parece que aún no es fácil encontrar una alternativa que se ajuste más a nuestro ideal de vida. Sin embargo, desde que se institucionalizó la escuela han ido surgiendo movimientos que plantean distintas opciones relativas al aprendizaje y la convivencia entre la gente grande y la pequeña. Y hoy en día, … Seguir leyendo…

EL JARDÍN PIRATA EN ROMANILLOS

Romanillos de Medinaceli es el pueblo de mi familia materna y uno de esos lugares que, como un tesoro precioso, esta ahí, hundido en las profundidades de mi ser. El Jardín Pirata buscaba un lugar dónde pasar unos días de aventura, como colofón de todas las aventuras vividas, lo que se conoce como un viaje de fin de curso, éste con la particularidad de que participaríamos en él, niñ@s, acompañantes, padres y madres. Yo propuse que nuestro destino fuese mi querido pueblo y así es como piratas y piratillas fuimos a parar a esa “aldeita náufraga en un mar de espigas”. El pueblo, los pocos habitantes que allí quedan, sus centenarias piedras…nos recibieron con entusiasmo; mis abuelos prepararon unas sabrosas migas, las campanas de la torre de la iglesia sonaron con tanto brío que a algunos piratas se nos subieron las tripas a la boca, paseamos hasta la “Tumba del … Seguir leyendo…