EL JARDÍN PIRATA EN ROMANILLOS

Romanillos de Medinaceli es el pueblo de mi familia materna y uno de esos lugares
que, como un tesoro precioso, esta ahí, hundido en las profundidades de mi ser. El
Jardín Pirata buscaba un lugar dónde pasar unos días de aventura, como colofón de
todas las aventuras vividas, lo que se conoce como un viaje de fin de curso, éste con la
particularidad de que participaríamos en él, niñ@s, acompañantes, padres y madres.
Yo propuse que nuestro destino fuese mi querido pueblo y así es como piratas y
piratillas fuimos a parar a esa “aldeita náufraga en un mar de espigas”.
El pueblo, los pocos habitantes que allí quedan, sus centenarias piedras…nos recibieron
con entusiasmo; mis abuelos prepararon unas sabrosas migas, las campanas de la torre
de la iglesia sonaron con tanto brío que a algunos piratas se nos subieron las tripas a
la boca, paseamos hasta la “Tumba del Gigante”, despedimos al sol desde los riscos
del camino a Villacaima…y en el pueblo vibraron nuestras voces, nuestros cánticos,
nuestros llantos y nuestras risas, fue una hermosa experiencia para nosotr@s, pero
también para el pueblo que estoy segura, quedó impregnado por mucho tiempo de la
energía maravillosa que mueve este barco pirata.
Cris, mama pirata.